Sucedió en Río Negro. El hombre argumentó que «se equivocó y que no hubo acoso». Hasta el momento, no fue detenido.
Una mujer realizó una denuncia en la comisaría de Catriel (Río Negro), en la cual relató que aproximadamente a las 0.30 del martes se comunicó vía WhatsApp con el pastor de su iglesia, Polo Cerda, comentándole que padecía de un dolor de cabeza. El hombre le respondió que «oraría por ella». Tras un par de horas, Cerda volvió a enviar un mensaje, un video que lo mostraba masturbándose.
La mujer realizó una captura de pantalla y escrachó al pastor evangelista en las redes sociales.
Debido a la viralidad del video y las respuestas que repudiaban a Cerda, emitió esta mañana «unas disculpas» mediante un video, en el cual nunca termina de responsabilizarse, sino que argumenta que no sabe como se envió, pero que él no lo hizo; “Teóricamente, hay un video que era de… propio, mío. Que se envió ahí. Teóricamente, yo lo envié. Pero yo estoy consciente y aseguro que ese video yo no lo envié a esa señora, y nadie lo enviaría. Lamentablemente, ese video llegó ahí”, expresó Cerda.
Además, argumenta que «no hubo acoso» porque él no fue quien envió esa filmación: «Yo, conscientemente, es imposible que lo haya mandado», dijo.
Fuente: El Diario de la Región