Una de las 14 enfermeras que participaron del conflicto bélico de 1982 ratificó el derecho del país a reclamar las islas, pero consideró que la guerra fue un «sin sentido». A la vez, relató la ardua lucha por un reconocimiento que, 38 años después, aun no ha llegado: «Nos mantuvieron en silencio por el egoísmo de una fuerza totalmente machista», sentenció.

Stella Carone junto a otras enfermeras durante el conflicto bélico de 1982 (imagen archivo)
Su historia, casual o causalmente, es desconocida por el gran público. Pero al igual que cuando le tocó correr el velo de silencio impuesto por una fuerza a la que no duda en calificar de «egoísta y machista», Stella Carone, una de las 14 enfermeras que participaron de la Guerra de Malvinas, aprovechó este 10 de junio «Día de la Reafirmación de los Derechos Argentinos sobre la islas» para volver a reclamar una «investigación exhaustiva de lo que ocurrió en 1982, que permita contar la verdadera historia, tal cual como fue».
Cordobesa de nacimiento, pero radicada en Buenos Aires aún antes de inicio del conflicto bélico, Stella rememoró en diálogo con Radio Provincia, la crudeza de aquellos días de fuego y el eterno trago amargo que implica luchar por un reconocimiento que se hacer esperar 38 años después de la guerra.
Sin sentido
Hoy jubilada y alejada de la trinchera en la guerra contra el enemigo invisible que es el coronavirus, Carone reflexionó sobre el 10 de junio y afirmó que «siempre hay que buscar la forma que se entienda que esa tierra es nuestra, pero por la vía diplomática». «Son 38 años de pelear por un reconocimiento porque nos mantuvieron en silencio por el egoísmo de una fuerza totalmente machista», sentenció.
Fueron 14 las enfermeras, con grado militar, las que participaron de la guerra en 1982. Por eso resalta que «todos tienen que saber que hubo mujeres en la guerra, y actuando, no porque estuvimos en continente nos pueden sacar el carácter de veteranas: todos los que han sido movilizados y separados de su familia para estar lejos, en una guerra, son veteranos», aseguró.
Junto a sus compañeras, Carone sirvió en Comodoro Rivadavia, fundamentalmente en el hospital reubicable que se había emplazado para atender a los soldados que llegaban heridos desde las islas. «Por ese sólo hecho, de ser mujeres, hemos sido olvidadas y enterradas a lo largo de estos años, más allá de que dentro de las fuerzas nos han dado el diploma del Congreso y la medalla: no nos han tenido en cuenta, esta es una triste y larga historia pero no vamos a dejar de pelear por este reconocimiento, aunque nos entristezca tener que repetir día a día que somos veteranas», aseguró.
Lucha por el reconocimiento
En 2013, Stella se enteró de la entrega a las medallas n la Legislatura porteña.a las cinco primeras mujeres que habían participado de la guerra. Dos de sus compañeras, Ana y Alicia, que ahora son partenaires en esta lucha la buscaron hasta encontrarla y a partir de allí pudo leer el diario que había escrito en aquellos años de fuego e incluso ver las pocas fotografías que documentan su presencia en el conflicto.
Hasta hoy sobreviven, según Stella, actitudes miserables cuando no acciones que cruzan la línea de la legalidad. «La corrupción está en todos lados», advirtió y remarcó que «esta mugre también se asienta en el hecho de que hay más excombatientes de lo que realmente son e incluso hay gente reconocida como si hubiese estado allá mientras que a nosotros nos robaron la historia».
Stella no tiene resarcimiento económico alguno. En 2014, 32 años después de la guerra, fueron invitadas a un desfile, pero el año pasado «nos quisieron sacar por la fuerza pública asegurando que no eran veteranas de guerra».
Después de tanto tiempo asegura no tener esperanzas en los gobiernos. Hay que recordar que el Congreso sancionó en 2015 una ley que reconocía a los movilizados pero la norma fue vetada por Mauricio Macri. «Ojalá que se vuelvan a hacer las cosas bien, pero para eso se necesita luchar contra la corrupción que hay en el padrón y eso no se va a hacer», reflexionó.
A lo largo de estos años, tuvieron distintas experiencias: en Córdoba las invitaron a la Legislatura a un reconocimiento, pero en realidad querían que dijeran que «no son veteranas». En cambio, en Usuhaia, fueron recibidas con mucha calidez. «Hay soldados veteranos que no nos quieren reconocer porque no estuvimos bajo el fuego, pero nosotros no fuimos a matar sino a curar», remarcó.
Por estas días, además de seguir peleando por el reconocimiento, Carone y sus compañeras esperan el estreno de un documental titulado «Nosotras también estuvimos», que podría salir a fines de 2020 o bien el año próximo.
Fuente: Agencia Foco