La localidad del Noroeste de la provincia cuenta desde hace una semana con la primera choferesa de su historia. Cintia es una joven habilidosa que, tras conducir camiones, se animó a transportar a decenas de pasajeros por día.
Cintia Monge es una joven de 28 años que se animó a trascender los patrones preestablecidos para las mujeres a la hora de desempeñarse en una profesión dentro de una sociedad patriarcal. Apoyada en una larga tradición familiar, se animó a conducir un colectivo para pasajeros urbanos.
Los vecinos de Santo Tomé, localidad distante a 387 kilómetros de Capital, se ven sorprendidos desde hace una semana cuando ven llegar a Cintia al frente de una de las cuatro unidades que recorren las calles a diario. “Hace aproximadamente un año me enteré que estaban tomando choferes para los colectivos urbanos y decidí enviar mi currículum. Inmediatamente me llamaron y comenzaron las pruebas”, recordó la novel conductora que fue seleccionada entre decenas de aspirantes masculinos.
El servicio de transporte de Santo Tomé, que está administrado exclusivamente por la Comuna, fue suspendido desde marzo de 2020 por la pandemia. Sin embargo, Cintia logró realizar sus prácticas antes del parate y quedó a la espera de que se reactive el servicio para retomar el trabajo. Este hecho se concretó la semana pasada, y la mujer pudo salir por primera vez sin un formador a la ciudad.
“Los pasajeros se suben y se sorprenden. Y son las mujeres las que más me felicitan por que pueda hacer el mismo trabajo que mis compañeros”, señaló la conductora que recorre Santo Tomé en el turno de mañana de 6:30 a 13:50. “En síntesis, la tarea no es complicada, sólo se debe tener más cuidado en el centro y con algunas motocicletas”, describió.
Cintia aprendió el oficio de su padre y su tío que siempre se dedicaron a conducir vehículos de distintos portes. Antes de conseguir su puesto había manejado camiones del tipo cabina simple y tuvo diversos trabajos en Bueno Aires. “El apoyo de mi mamá fue fundamental para presentarme”, remarcó.
“En la vida todo se aprende, es cuestión de animarse porque las mujeres también podemos desempeñar este tipo de tareas”, expresó como mensaje.
Por último, Cintia se mostró agradecida con el intendente Mariano Garay, y el secretario de Gobierno, Fabián Borda, por la oportunidad.
Vale recordar que el Municipio adquirió cuatro coches modelo 2011 el 11 de febrero de 2020.
Mujeres al volante en Corrientes
Marina Miño (51) es considerada una de las primeras mujeres colectiveras de la provincia. Según su propio testimonio brindado a medios locales, comenzó a trabajar en la Línea 11 de la empresa Santa Ana en 1996 en Capital. Después pasó por las líneas 13, 103, 105 y 110. Incluso formó a otra conductora que manejaba en la Línea 105.
En la actualidad vive en Zárate, provincia de Buenos Aires, donde se desempeñaba en la misma profesión junto a otras cinco mujeres. Ella aseguró que también fue la primera de la ciudad bonaerense.
Al igual que Cintia, Marina aprendió a manejar de la mano de su padre que era camionero.
Otro registro periodístico que existe es el de una conductora oriunda de Colonia Liebig que manejaba hasta 2019 un colectivo de línea interprovincial Crucero del Sur que va de Virasoro a Posadas. Se trata de Pamela Soledad Krainski, una mujer proveniente también de una familia de camioneros.
La historia fue reflejada en el sitio web Garaví Noticias.
Ellas son algunas de las primeras mujeres que decidieron llevar su pasión por el volante a una forma de vida y subsistencia para sus familias.
Según la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) hasta 2019 había 454 mujeres con licencia habilitante para transporte de pasajeros en todo el país.