Comunidad Aprendizaje es una institución dedicada a brindar servicio de apoyo a la integración escolar. Trabajan con personas de todas las edades que transcurren en una trayectoria escolar, nivel inicial, primaria, secundaria, terciaria, universitaria.
En su sede ubicada en Arturo Illia 1355, mantienen una dinámica similar a la dada en el sistema educativo ya que su servicio consiste en brindar acompañamiento a estudiantes con algún tipo de dificultad de aprendizaje. Su equipo está formado por psicopedagogos/as, docentes de educación especial, trabajadores sociales y psicólogos/as. “Nuestra filosofía de trabajo es abrirnos. Ambos fundadores somos psicopedagogos y en la carrera se hace mucho énfasis en que el aprendizaje se da a lo largo de la vida y no siempre es el problema de aprendizaje”, nos decía María Elena Coronel directora de Comunidades Aprendizaje. Es por eso que consideran que el profesional que trabaja en la institución tiene el saber, la técnica y la formación, pero que al llegar un caso a la sede deben considerar que es una vida con un montón de aprendizajes y experiencias, por lo cual, el profesional también se debe poner en el lugar de aprender.
Es en esta filosofía de aprender en “Comunidad” es que apostaron a una enseñanza muy importante y en la cual podían aprender todos juntos. En el receso de invierno que transcurrirá entre esta y la próxima semana, las actividades estarán enfocadas en el aprendizaje relacionado al medio ambiente. Esto, tiene como principal actividad la recolección de residuos en el barrio de la institución para luego clasificarlos en contenedores, utilizar lo orgánico para realizar un compost para la huerta y con los otros residuos confeccionar un espantapájaros entre todos.
“Todo surgió desde una visita que hicimos a la fundación Sembrando Conciencia, nos dimos cuenta de un montón de cosas de las cuales no éramos conscientes y desde ahí decidimos que queríamos ser parte de este cambio con la esperanza de que, si lo hacemos y aprendemos todos juntos acá, luego los chicos lo replicarían en sus casas” nos comentaba la directora respecto al inicio de la iniciativa.
Las actividades continuarían hasta el viernes 23 de julio las cuales serían: recorrido por el barrio observando como se desecha la basura, recolección de residuos con todas las medidas de seguridad e higiene, clasificación de lo recolectado separando aquello se pueda reutilizar y el resto condesarlo para convertirlos en ladrillos ecológicos. De esta manera, “vamos aprendiendo sobre las 3 R: Reducir, Reciclar y Reutilizar, intentando devolver a la naturaleza toda la generosidad que nos da a los seres vivos”, reflexionaba María Coronel para concluir el encuentro.