Lucas, de 17 años, murió tras ser baleado por la policía porteña, cuando viajaba en auto con amigos por el barrio de Barracas.
Amnistía Internacional Argentina pidió «una investigación urgente e imparcial» sobre la muerte de Lucas González, el adolescente de 17 años que fue baleado en la cabeza en un presunto caso de «gatillo fácil» cometido por policías de la Ciudad que lo interceptaron cuando se trasladaba con tres amigos en un auto por el barrio porteño de Barracas.
«Amnistía Internacional reclama una investigación urgente e imparcial sobre los hechos de violencia policial que sufrió #LucasGonzález», publicó la organización en su cuenta de Twitter.
Lucas González, un joven futbolista de las inferiores del club Barracas Central murió ayer, tras agonizar en el Hospital El Cruce, de Florencio Varela. Familiares y amigos denunciaron que los efectivos «tiraron a matar» y que le «plantaron» un arma de fuego para simular un enfrentamiento.
Asimismo, tres efectivos de la Policía de la Ciudad que participaron del hecho, fueron apartados de las tareas operativas en la fuerza y se les inició un sumario administrativo, informó el propio ministro de Justicia y Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro.