En el 145 aniversario del fallecimiento del santo popular.
Una multitud de más de 300.000 fieles se concentra este domingo para la tradicional festividad en honor al Gauchito Gil en la localidad correntina de Mercedes, 250 kilómetros al sur de la capital provincial, donde los lugares de alojamiento están colmados para conmemorar al santo popular.
La llegada constante de ómnibus con familias y peregrinos en distintos tipos de vehículos «son parte de la postal que se repite desde el 24 de diciembre», aseguró el intendente de Mercedes, Digo «Tape» Caram.
El color rojo, que identifica al Gauchito Gil y predomina en sus santuarios, tiñe por estos días la geografía del lugar, con banderas, velas y cruces que se replican en el santuario ubicado en la Ruta Nacional 123, así como en los brazos de los peregrinos y devotos.
Caram garantizó que están dadas las condiciones en los predios del «Gaucho» con agua, luz y baños para los peregrinos, y en «La Cruz» que pertenece a la Iglesia, donde además se puede acampar al igual que en el camping municipal.
El padre Ramón Espinoza, de la parroquia Las Mercedes, señaló que está todo dispuesto en el predio «La Cruz Gil» para instalarse y acampar y agregó que hay «un espacio en el que la gente viene a orar».
Espinoza afirmó que «tal como nos decía el padre Julián Zini, el Gauchito Gil no es un santo pagano, es un difunto bueno».
«El Papa Francisco le dijo a nuestro obispo que la Iglesia Católica debe atender y acompañar al peregrino», remarcó el religioso y agregó que se trata de lo que hemos practicado siempre «la devoción a los difunto».
La festividad en honor al «gaucho milagroso» incluye un programa con diversas actividades: la Velada de la Cruz de Espinillo de Antonio Gil, la noche del 7; una procesión y la misa en la iglesia Las Mercedes y el responso en su tumba, en el cementerio local, el domingo 8 de enero.
¿Por qué se rinde tributo al Gauchito Gil?
El gaucho Antonio Plutarco Cruz Mamerto Gil Núñez fue un joven correntino que luego de participar en la guerra de la Triple Alianza fue reclutado por el Partido Autonomista para pelear en la guerra civil correntina contra el opositor Partido Liberal, pero desertó.
Dado que la deserción era delito, fue capturado, colgado en un árbol de Espinillo y muerto por un corte en la garganta.
Cuenta la leyenda que Gil le dijo a su verdugo que debería rezar en su nombre por la vida de su hijo, que estaba muy enfermo. Luego de matarlo, el hombre llegó a su casa y encontró a su hijo al borde de la muerte.
El verdugo, de apellido Zalazar, rezó al Gauchito Gil y su hijo sanó milagrosamente. Las personas que se enteraron del milagro construyeron un santuario, que aún permanece y donde se le rinde culto.
Fuente: Télam