Las bebidas efectivas para terminar con la sed

Algunas tienen el efecto contrario: la deshidratación.

El agua es siempre la mejor opción para una correcta hidratación, pero también se puede recurrir en menor medida, a otras bebidas. Con la llegada del verano y las altas temperaturas, “la pérdida de agua se incrementa y, por ello, las recomendaciones de hidratación aumentan”, resalta Leila Pérez, miembro del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas de España.

El agua es el componente mayoritario del organismo, juega un papel muy importante como termorregulador (mantiene nuestra temperatura corporal), interviene activamente en los procesos fisiológicos de digestión, absorción y eliminación de residuos metabólicos y mantiene las funciones vitales corporales”, resumió Maite Navarro, miembro de la Junta Ejecutiva del Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de la Comunitat Valenciana (Codinucova).

Para algunas personas beber solo agua puede resultar tedioso, por lo cual las especialistas dieron a conocer otras bebidas que son refrescantes y ayudan a llegar a unos niveles adecuados de hidratación.

Muchas personas consideran que no hay nada mejor que una cerveza bien fresca para aplacar la sed, pero en realidad produce el efecto contrario y Navarro explicó al respecto: “La cerveza no quita la sed, ya que las bebidas alcohólicas producen deshidratación por su efecto diurético. Si a su consumo le añadimos las altas temperaturas, aumenta la posibilidad de entrar en un proceso de deshidratación”.

Por su lado, Pérez consideró: “Con respecto a las bebidas alcohólicas, como profesionales sanitarios debemos seguir transmitiendo el importante mensaje de que no existe un consumo saludable, a lo que hay que agregar que no son una buena opción para hidratarnos”.

Las opciones que nos hidratan:

En realidad, como el agua ejerce unos efectos insustituibles, las bebidas que pueden servir para romper la monotonía e ingerir algo diferente tienen que tener una base netamente hídrica. Una buena opción es la leche sola, también las infusiones o agua a la que se añada algún ingrediente que no aporte azúcar y le confiera un sabor agradable, como limón, rodajas de pepino u hojas de menta.

Un buen complemento son las frutas y verduras, como sandía, melón, tomate, pepino o lechuga debido a que todas ellas tienen un alto contenido en agua, por lo que, según comentó Navarro, “su consumo durante los períodos de altas temperaturas puede contribuir a mantener una buena hidratación y evitar la sensación de sed”.

Perez señaló además: “El líquido representa de manera aproximada un 70% del peso de nuestro cuerpo. Para mantener o recuperar la cantidad necesaria, debe aportarse aproximadamente un 80% a través de agua, y el 20% restante con otras bebidas o alimentos ricos en agua, tales como frutas, verduras, hortalizas, infusiones, caldos leche”.

“Desde edades tempranas debemos estimular y educar a los más pequeños para que el agua sea su bebida principal, tanto durante como fuera de las comidas, en lugar de las bebidas azucaradas, lo que contribuirá a prevenir la obesidad infantil y fomentar unos buenos hábitos”, añadió.

Fuente: TN

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