Se celebra cada 2 de febrero para generar conciencia sobre la importancia de estos ecosistemas únicos.
El término humedal engloba una amplia variedad de ecosistemas que comparten una propiedad primordial: el agua es el elemento clave que define sus características físicas, vegetales, animales y sus relaciones.
Esta fecha se conmemora desde 1971, cuando se realizó la primera Convención Ramsar sobre los Humedales de importancia internacional y hace dos años también fue adoptada por Naciones Unidas.
Por ello es importante destacar que más del 35% de los humedales del mundo desaparecieron en los últimos 50 años, según advirtieron en un comunicado difundido este miércoles desde la fundación Wetlands International LAC dedicada a la conservación y restauración de los humedales.
En la Argentina, los humedales ocupan el 21,5% del territorio y se ven afectados por diversas actividades humanas como la contaminación minera, la construcción de grandes obras de infraestructura y urbanizaciones, el avance de la frontera agropecuaria, el uso de cargas ganaderas inadecuadas y el resultante sobrepastoreo y la explotación hídrica. Los incendios en el Delta y las sequías sin precedentes en provincias como Santa Fe y Córdoba también son consecuencia de un mal manejo de los humedales, lo que afecta el ciclo del agua.
«Llevamos más de 10 años pidiendo una ley -en Argentina- que proteja a nuestros humedales y un inventario que permita conocerlos mejor. Si cuidamos nuestros humedales vamos a estar mejor preparados para afrontar los eventos extremos que nos plantea el cambio climático global», explicaron desde la fundación.
Y definieron a los humedales como los ecosistemas «más diversos, valiosos y productivos de nuestro planeta», porque capturan y almacenan carbono, purifican el agua dulce, son el hogar del 40% de la biodiversidad del planeta, brindan el soporte para los medios de vida de muchas comunidades y ayudan a reducir los impactos del cambio climático.
Las acciones que se pueden tomar para cuidarlos:
- Se puede incentivar a las comunidades para que participen más activamente en la conservación de sus territorios.
- Regular los usos de los humedales para que la actividad humana no interfiera con la fauna y flora silvestres.
- Promover la toma de decisiones para detener las causas que degradan los humedales promoviendo acciones de restauración.