En homenaje a una pareja de Tailandia que se besó sin parar durante más de dos días.
El Día Internacional del Beso se celebra cada 13 de abril en diferentes partes del mundo, en homenaje a una pareja de Tailandia que se besó sin parar durante más de dos días, rompiendo así un Guinness World Records.
Según la página web de Guinness World Records, en 2013 una pareja tailandesa ganó el récord mundial al beso más largo. Ekkachai Tiranarat y Laksana Tiranarat participaron en una competencia anual en Tailandia organizada por Ripley’s Believe It or Not!, en Pattaya.
En la competencia participaron nueve parejas, incluyendo un matrimonio de más de 70 años. Sin embargo, los Tiranarat, quienes ya habían ganado en años anteriores, salieron triunfadores otra vez en 2013 con un beso que duró 58 horas, 35 minutos y 58 segundos. El más largo registrado en la historia, según Guinness World Records.
Además de llevarse el título, recibieron una placa metálica, dos anillos de diamantes y otro reconocimiento por parte de los Guiness World Records.
Un beso puede ser una expresión de amor, pasión, cariño o amistad. Puede ser un saludo, una despedida, un consuelo o una celebración. El beso es una forma de comunicación universal que se practica en todas las culturas y en todas las edades.
Para la Real Academia Española (RAE), el verbo besar representa “tocar u oprimir con un movimiento de labios a alguien o algo como expresión de amor, deseo o reverencia, o como saludo”, en lo que se refiere a la acción que contempla un contacto.
Hay muchas teorías sobre cómo se originó el beso y por qué lo hacemos. Algunos científicos creen que besar es un comportamiento aprendido, ya que aproximadamente el 10% de los humanos no se besan y muchos menos besan con intención romántica o sexual. Otros creen que besar es instintivo y tiene sus raíces en la biología.
«El beso es tan antiguo como el mundo. Aparece en el Antiguo Testamento, como una manifestación explícita de amor y compromiso en diferentes partes del texto bíblico. Aún con sutiles diferencias culturales, el beso permiteBesar provoca una reacción química en el cerebro, que incluye un estallido de la hormona oxitocina. A menudo se la conoce como la “hormona del amor” porque despierta sentimientos de afecto y apego.
Según un estudio publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences, la oxitocina es particularmente importante para ayudar a los hombres a vincularse con una pareja y permanecer monógamos. Las mujeres experimentan una inundación de oxitocina durante el parto y la lactancia, lo que fortalece el vínculo madre-hijo. el contacto de una de las partes más sensibles del cuerpo, los labios, con la piel o los labios de otra persona, permitiendo que se perciban características del otro que no podrían conocerse sin este acercamiento tan estrecho”, manifestó Beatriz Literat, médica sexóloga clínica y ginecóloga del Departamento de Gineco-Sexo-Estética de Halitus Instituto Médico.
Besar provoca una reacción química en el cerebro, que incluye un estallido de la hormona oxitocina. A menudo se la conoce como la “hormona del amor” porque despierta sentimientos de afecto y apego. Según un estudio publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences, la oxitocina es particularmente importante para ayudar a los hombres a vincularse con una pareja y permanecer monógamos. Las mujeres experimentan una inundación de oxitocina durante el parto y la lactancia, lo que fortalece el vínculo madre-hijo.