Un penal sobre la hora clasificó a Vélez en la Copa Sudamericana

No se lo olvidarán jamás. No se olvidará Thiago Almada, que dijo «pateo yo» y puso su personalidad en el lugar y el momento más caliente y transformó el determinante penal, ese que dejaba a Vélez vivo o eliminado de la Copa Sudamericana, en gol.

No se lo olvidará más Carlos Arboleda, el autor de la infantil falta dentro del área en el cuarto minuto del descuento, que puso al Fortín ante una chance que a esa altura parecía prácticamente resignada. Y, claro, tampoco se lo olvidarán los hinchas del equipo de Liniers, que pasaron de saborear la amargura de la eliminación a sentir el aire fresco de la resurrección.

Vélez llegaba a la revancha de este martes ante Aucas con la ventaja de haber ganado 1 a 0 en su casa. Es más, luego de la expulsión de Tomás Oneto en el primer tiempo, jugó buena parte del partido con un hombre más. Sin embargo, el equipo ecuatoriano se puso dos goles arriba (Alexander Alvarado y Jhon Jairo Espinoza) y arrinconó entre las cuerdas al Fortín, que no encontraba el camino para marcar el tanto que le permitiera volver a apoderarse de la serie.

Hasta que a los 94 minutos, el mediocampista de 19 años tuvo la chance y no la desperdició: penal, gol y clasificación a la próxima ronda para Vélez, a pesar de la derrota por 2 a 1 (global 2-2).

La ilusión copera del Vélez de Heinze no podía terminarse tan rápido. El que para muchos es de los equipos que mejor juegan en el fútbol argentino estuvo a nada, a segundos de quedar afuera en la primera fase de Sudamericana y contra un rival de mucho menor valía. Pero no bajó los brazos, buscó el gol de la clasificación hasta el final y tuvo premio en el quinto minuto de descuento. Almada se hizo cargo de un penal bravísimo e hizo delirar Liniers con un gol que todavía se grita.

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