En todo el mundo, cada 25 de abril se conmemora el Día de lucha contra el maltrato infantil con el objetivo de promover los buenos tratos en la crianza y reflexionar sobre la violencia ejercida hacia niñas, niños y adolescentes.
A raíz del aislamiento preventivo social obligatorio puede agravar las violencias que experimentan niñas niños y adolescentes en su vida cotidiana; ya sean las ejercidas por parte de sus cuidadores en sus hogares, como aquellos por encontrarse en situaciones de especial vulnerabilidad. Por ello, es muy importante estar atento a todas las señales que pueden demostrar algún maltrato hacia un menor.
El maltrato infantil se define como los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder. La exposición a la violencia de pareja también se incluye a veces entre las formas de maltrato infantil.
En Argentina, según UNICEF los métodos de disciplina violenta, que incluyen castigos físicos y maltrato psicológico, afectan a 7 de cada 10 chicos y chicas de entre 2 y 4 años. Dicho resultado, fue obtenido en base al estudio global “Una situación habitual: violencia en las vidas de los niños y los adolescentes”.
De esta manera, el estudio indaga sobre la violencia sexual, la violencia hacia niños y niñas ejercida al interior de los hogares, las muertes violentas de adolescentes y la violencia en las escuelas. Los datos son procesamientos propios de UNICEF en base a las últimas estadísticas disponibles realizadas bajo la metodología de la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados, más conocida como MICS (por su sigla en inglés), entre 2005 y 2016.
Uno de los capítulos del estudio analiza la utilización de métodos de disciplina violentos. En Argentina, más del 95% de los adultos cree que los chicos y chicas no deben ser castigados físicamente. Sin embargo, en el 70% de los hogares se utilizan métodos de disciplina que incluyen violencia física o verbal, tales como el zamarreo, chirlos, cachetadas, golpes y gritos.
Para el segmento de niños de 2 a 4 años, Argentina se encuentra levemente por debajo del promedio global, con un 54,4% de castigo físico, un 62,5% de agresión verbal y un 72,9% de cualquier práctica de disciplina infantil violenta.
Asimismo, en relación al uso de disciplina infantil violenta contra niños de 2 a 4 años, Argentina (72,9%) se encuentra dentro de la media cercano a países como Sierra Leona (73,6%) y México (69.9). Además, en algunos países las niñas y los niños más pequeños sufren más castigos físicos que aquellos que son más grandes.