Vida y obra del embajador del rock más innovador y extravagante.
Larrokh Bulsara nació el 5 de septiembre de 1946 en la isla africana occidental de Zanzíbar. Veinticinco años más tarde se convirtió en Freddie Mercury y el líder de legendaria banda de rock Queen, en Londres, Inglaterra.
Su infancia fue en la India, allí asistió al Internado St. Peters. Comenzó a tomar lecciones de piano a los siete años de edad, sin embargo, nadie notó el amor que ese niño sentía por la música, ni el gran talento que poseía.
La familia Bulsara se trasladó a Middlesex en 1964 y desde allí Freddie se incorporó a una banda de blues llamada Wreckage, mientras estudiaba cursos de diseño gráfico en el Ealing College of Art. Un compañero de estudios presentó a Freddie con Roger Taylor y Brian May, fundadores de un grupo llamado Smile. Grupo que se convirtió en Queen cuando Freddie se unió a ellos como vocalista. El último en sumarse a los integrantes de la banda, que permanecieron juntos durante los próximos veinte años, fue el bajista John Deacon, quien lo hizo el 1º de marzo de 1971.
Fue ahí donde comenzó la historia de una de las bandas de rock más emblemática del mundo y de uno de los vocalistas más talentosos de todos los tiempos. EMI Records y Elektra Records firmaron con la banda y en 1973 su álbum debut Queen fue lanzado y aclamado como una de las novedades más interesantes en la música.
Luego, en 1975 llegó Bohemian Rhapsody que se posicionó en la cima de las listas británicas, donde permaneció 9 semanas. Una canción que casi no fue publicada debido a su duración y estilo inusual, pero que Freddie insistió que iba a ser muy escuchada. Se transformó en un éxito instantáneamente. Para entonces, el talento único de Freddie era cada vez más evidente, una voz con un rango notable y una presencia escénica que le dio a Queen su personalidad impredecible, extravagante y colorida.
Los integrantes de Queen fueron conocidos como los principales desarrolladores de rock de estadio. Esta reputación fue perpetuada por sus tácticas pioneras en América del Sur, donde en 1981 interpretaron un recital ante 231.000 aficionados en San Pablo, lo que fue entonces un récord mundial. También fueron reconocidos como innovadores clave en los videos pop.
A mediados de los ’80s, Freddie comenzó a concentrarse en su carrera solista. Empezando con el lanzamiento de Mr. Bad Guy en 1985. El sentido de la parodia a sí mismo, tan querido a Freddie, alcanzó un cenit en 1987 con su versión de la canción The Great Pretender.
Para esta época empezó a ser gran tema de interés la vida personal del cantante, su sexualidad una de las grandes preocupaciones del ojo público. La excentricidad de Freddie transcendía los escenarios y también era parte de su vida, en grandes fiestas que llevaba a cabo en su mansión.
Aquí aparece la figura de Paul Prenter quien fue Fue su amante, su asistente personal y luego se convirtió en manager. Y quien hoy es considerado el villano de su historia, es el que vendió a la prensa mucha de la información personal de Mercury.
En mayo de 1987 Freddie Mercury ocupó la portada de los diarios sensacionalistas ingleses por varios días. The Sun llevó a la tapa la noticia de que dos de los amantes de Mercury habían muerto de SIDA. Al día siguiente la portada se cubrió con un textual de Prenter: “Es más fácil que Freddie camine sobre las aguas que verlo salir con mujeres”. Ese día también contó que Freddie tuvo su primera relación homosexual a los 14 años en la India y que en las giras Mercury continuaba de fiesta todos los días hasta las 7 de la mañana y que siempre conseguía algún hombre con quien dormir; “Odiaba dormir solo”, dijo Prenter. El tercer día fue el golpe de gracia: Título con letra catástrofe, “All the Queen’s men” (Todos los hombres de la reina) y una doble página con decenas de fotos de Mercury abrazado con distintos hombres.
A fines de los ochenta el deterioro físico de Mercury era evidente. Perdía peso y energías y sus apariciones públicas eran cada vez más escasas. Los rumores sobre la salud de Freddie se amontonaban en los diarios. En agosto de 1991, se les pasó una noticia que hubiera ocupado la primera plana de los diarios sensacionalistas por varios días. Paul Prenter había fallecido como consecuencia del SIDA.
Tres meses después, el 23 de noviembre de 1991, el agente de prensa de Freddie Mercury dio a conocer un escueto comunicado que confirmaba los rumores y los peores temores de los fans: “En virtud de las enorme atención que la prensa ha brindado al asunto en las últimas dos semanas, deseo confirmar que he dado positivo de HIV y que por lo tanto padezco de SIDA. Creía adecuado mantener en secreto esta situación hasta la fecha para conseguir la tranquilidad de quienes me rodean. Pero llegó el momento para que mis amigos y fans de todo el mundo conozcan la verdad y junto a los doctores me ayuden en la batalla contra esta terrible enfermedad”.
Al día siguiente, el 24 de noviembre de 1991, Freddie Mercury moría en su mansión.