
El Gobierno auxiliará económicamente a Axel Kicillof con más partidas para ayudarlo a resolver el conflicto con la Policía Bonaerense. Para financiar esa ayuda, hará realidad un plan que había anunciado al inicio de su gestión, pero que había dejado en suspenso por la pandemia: le quitará una parte de la coparticipación federal a la Ciudad. Nación dará un zarpazo de un 1% de la coparticipación a Horacio Rodríguez Larreta y se la dará al gobernador bonaerense.
«Advertimos que la Ciudad recibió 2,1% de la coparticipación por el traspaso de la Policía Federal. Pero advertimos que lo que correspondía era traspasar un punto. Había un 1% de excedente. Este tema lo hablé muchas veces con Rodríguez Larreta. Tengo la tranquilidad que nadie puede mostrarse sorprendido», anunció Fernández en la quinta de Olivos, escoltado por Kicillof e intendentes opositores y oficialistas, entre otros funcionarios.
«Nadie del gobierno porteño estaba al tanto de esto», reaccionó, sin embargo, el senador nacional por la Ciudad Martín Lousteau, aliado de Rodríguez Larreta y de buen diálogo con el Presidente, con el que se reunió semanas atrás en Olivos.
Hoy temprano en la Ciudad habían manifestado: «En febrero tuvimos la última reunión de trabajo por el tema de la coparticipación. Después el tema no se tocó más».
Fernández le dará más fondos para la provincia a pesar que el viernes pasado había anunciado el Plan de Fortalecimiento de la Seguridad para la provincia, que contempla una inversión de $37.700 millones de pesos para equipamiento, formación de nuevos policías e inversiones edilicias, giro que quedó desactualizado a la luz del reclamo salarial de las fuerzas bonaerenses, que piden aumentos de hasta un 64%.
«Hemos dispuesto crear un Fondo de Fortalecimiento Financiero y Fiscal para la provincia de Buenos Aires. Estamos intentando reponer un equilibrio perdió la provincia a mediados de los 80 cuando la provincia perdió ocho puntos de coparticipación», anunció hoy el Presidente en la quinta de Olivos, escoltado por Kicillof e intendentes opositores y oficialistas, entre otros funcionarios.
«Le estamos dando el apoyo económico para que pueda cerrar», dijo a LA NACION un importante ministro consultado sobre el auxilio al gobernador bonaerense, en alusión a la necesidad de descomprimir la tensión que se fue agravando con el correr de las horas y terminó con protestas en la quinta de Olivos. Otro colaborador de la Casa Rosada indicó que se tratará de nuevas partidas, por fuera de lo anunciado por el Presidente hace cinco días.
Esta tarde, Fernández recibía a Kicillof y a un grupo de intendentes oficialistas y opositores en la quinta presidencial. El Presidente pidió que estuvieran presentes los jefes comunales.
En la Casa Rosada consideraban este miércoles que el ministro de seguridad bonaerense, Sergio Berni, «subestimó» el reclamo salarial que se avecinaba y el mal clima que reinaba entre los uniformados. En La Plata explican que Kicillof siempre contempló un aumento salarial para la Bonaerense, incluso desde antes de que se negociaran los fondos del Plan de Fortalecimiento de la Seguridad. «Teníamos en cuenta que antes de tener policías nuevos, teníamos que actualizar la situación de los policías que ya están en funciones», dijo a LA NACION un portavoz del gobernador.
En la Provincia quieren manejar el tema con extrema cautela, y no convalidar esta metodología de protesta.
Más temprano, el Presidente se había manifestado sobre «las necesidades» económicas de la provincia. «La Argentina debe reforzar el federalismo. Reivindicamos mucho las necesidades de la Provincia, que cedió puntos de coparticipación subió su población. Y eso debemos resolverlo», dijo Fernández, que agregó que «eso no se resuelve escondido en patrulleros tocando sirenas» y que «el Gobierno nacional no se va a hacer el distraído».
«La voluntad política es ayudar a la provincia. En estos nueve meses asistimos todo el tiempo a Buenos Aires con mucha voluntad política», señaló a LA NACION un portavoz de la Casa Rosada. Tal como informó este medio, Buenos Aires es la provincia que más recursos recibió del Estado nacional: de los $177.295 millones de las transferencias corrientes que se repartieron entre las provincias, el 52,1% ($92.362 millones) fueron para Kicillof.
Buenos Aires arrastra un reclamo histórico por el sistema de coparticipación, en especial hasta 2017, cuando existía un techo para el Fondo del Conurbano. La gestión de María Eugenia Vidal se jactó de haber recuperado parte de la coparticipación, al llevarla del 18,4% al 23,3%.
La administración de Kicillof asegura que el anuncio de Vidal formó parte de su «marketing» y que la provincia sigue atrasada. «Hay un consenso con Nación de que hay que recomponer la coparticipación, está algo que se está trabajando», señalaron a LA NACION en el entorno del gobernador bonaerense.