Aval para el laboratorio argentino que fabrica Sputnik V, uno con los que Chaco negocia

El Instituto Gamaleya dio el visto bueno para la producción local del fármaco. Una de las ofertas que tiene la Provincia para la compra directa es del laboratorio Richmond.

La vacuna rusa Sputnik V podrá en el corto plazo comenzar a ser producida en la Argentina luego de que el Instituto ruso Gamaleya diera su visto bueno a las muestras producidas en el laboratorio bonaerense Richmond, informó la ministra de Salud, Carla Vizzotti. Justamente con esta empresa es una de las que negocia Chaco para la compra directa de vacuna, que según el gobernador, Jorge Capitanich, en el último contacto que tuvo con medios los plazos de entrega una vez que se inicie la producción pueden ser de entre dos y cuatro semanas aunque también se evalúan ofertas de fondos de inversión de estadounidenses que adquirieron fármacos para revenderlos, en este caso de Pfizer.

Durante una conferencia de prensa brindada este miércoles en Casa Rosada, la titular de la cartera sanitaria confirmó que los tres lotes de componente 1 y 2 producidos en la Argentina consiguieron alcanzar los estándares dispuestos por el laboratorio moscovita y, a partir de ahora, se avanzará en la importación de antígenos para comenzar la producción local.

La confirmación realizada este miércoles es un paso definitorio para que el país pase a formar parte de la “cadena de producción” de la vacuna, algo que permitirá tener mayores volúmenes disponibles en el corto plazo.

“El instituto Gamaleya ha confirmado el control de calidad satisfactoria de los tres lotes de componentes. Son tres lotes consecutivos del componente 1 y tres del componente 2 que se enviaron hace semanas formulados, llenados en Richmond para su control. Vamos a avanzar firmemente en la importación de antígenos”, dijo la funcionaria.

En ese momento, la planificación indicaba que la producción a gran escala podría comenzar junio, pero se había mantenido la cautela por tratarse de un “proceso biológico que puede tener demoras”.

Sin embargo, esta confirmación abre la puerta a una producción en el corto plazo que permitiría disponer de las primeras dosis en los próximos 30 días, siempre dependiendo de los pasos de escalado de la “formulación”, es decir, el envasado de las mismas.

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