Cada país ostenta su propia versión: Jocho, shuco, hot dogs, perritos calientes. Con mostaza o cubierto por una lluvia de papas, es una de las comidas más clásicas del mundo y tiene su día de celebración. Las opciones más buscadas por los consumidores.
Si de comidas populares hablamos, el pancho es una de las opciones que encabeza el podio y este domingo se conmemora su día internacional. Por su practicidad para comerlo «de parado» en una esquina, apoyado en una barra en la calle o también ir degustándolo mientras caminamos unas cuadras durante el apuro cotidiano, hasta su versatilidad para combinarlo con diferentes condimientos para realzar su sabor.
Sus versiones son tan infinitas como ocurrencias existan. En Argentina, por ejemplo, el tradicional «pancho» siempre supo combinarse con un clásico: la mostaza. Sin embargo, la expansión culinaria contemporánea hizo que otras opciones también entren en juego para disputarle a este dúo el privilegiado podio.
En los modernos bares del centro porteño existe el podio de los más pedidos: uno de ellos es el pancho con cheddar y panceta (salchicha alemana en pan vienés con cheddar, panceta, dip de pepinillos y cebollitas con mostaza arytza y papas pay), pancho con guacamole y salsa picante (salchicha alemana en pan vienés con guacamole, salsa picante de Narda, dip de pepinillos, cebollitas y nachos), y pancho con queso brie, morrón asado y rúcula.
Como no podía ser de otra manera, el pancho, que trascendendió todas las épocas y gustos, también tiene su versión vegana: los fanáticos del “fast good orgánico” pueden disfrutar de este hot dog con salchicha vegana tipo viena de elaboración artesanal, con base de tofu, arroz orgánico y se sazona con merkén, ajo en polvo, pimentón dulce y ahumado, sal, salsa de soja y humo líquido para lograr ese sabor tan distintivo de la salchicha alemana.
El orígen del pancho
El origen de esta simpática y práctica comida surgió en Estados Unidos, cuando este país comenzó en la reunificación posterior a la Guerra Civil de la década de 1860.
La casa emblemática del hot dog «Nathan’s Famous» está en el paseo marítimo de Coney Island, en Nueva York y en su cartel anuncian las salchichas estilo Frankfurt conocidas desde 1916. Sin embargo, a solo dos cuadras de distancia se encuentra un local cuyo cartel dice: «Feltman’s de Coney Island: el hot dog original de 1867».
En medio de este boom de principios del siglo XX, la familia Feltman contrató a un inmigrante polaco llamado Nathan Handwerker, cuyo trabajo era cortar los bollos.
Fue así como en 1867, Feltman pidió que le adaptaran un brasero a la medida para cocinar salchichas y una caja de metal para calentar el pan en su carrito. Ese verano, cuando gran parte de la nación se estaba recuperando de la Guerra Civil, Feltman vendió casi 4.000 salchichas «Coney Island red hots» montadas en su exclusivo bollo largo.