El laboratorio público chaqueño se suma a la producción de ibuprofeno

Será la séptima provincia en elaborar el analgésico en el sector público.

La producción pública de medicamentos es una herramienta fundamental para dar respuesta a la demanda de la población, más aún si ostenta un espíritu federal.

Actualmente, hay 49 laboratorios de diferentes puntos del país adheridos a la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos (Anlap) convirtiéndose en una herramienta clave para hacer frente a las constantes subas del sector privado.

Chaco comenzará a fabricar ibuprofeno, convirtiéndose en la séptima provincia argentina en elaborar este analgésico desde el sector público.

Los laboratorios públicos que ya producen ibuprofeno 400 en comprimidos y cuentan con registro en ANMAT, son el LIF de Santa Fe y Puntanos de San Luis. En tanto que el laboratorio Profarse de Rio Negro; San Francisco de Córdoba, Plamecor de Corrientes, el Instituto Tomás Perón y el laboratorio de Hurlingham de la Provincia de Buenos Aires también lo producen pero cuentan sólo con el registro provincial, lo cual les permite abastecer a sus respectivas provincia.

Laboratorios Chaqueños S.A., con catorce años de trabajo en la elaboración de reactivos y adherido a la Anlap, será responsable de encarar este proyecto que además de ibuprofeno contempla otros cinco medicamentos de Atención Primaria de la Salud (APS) como  amlodipina, enalapril, metmorfina, paracetamol y atorvastatina.

«A partir de octubre del año pasado presentamos un proyecto al gobernador de la provincia – Jorge Capitanich – para producir medicamentos esenciales de Atención Primaria de la Salud (APS), en cuya propuesta también estaba el crecimiento de Laboratorios Chaqueños. Presentamos un plan de tres etapas, donde iba a haber aportes de Laboratorios Chaqueños y del Gobierno provincial. Nuestra propuesta fue de seis medicamentos iniciales de mucha demanda en la salud pública y sobre todo cuando hablamos de prevención: amlodipina, enalapril, ibuprofeno, metmorfina, paracetamol y atorvastatina», explicó, Carlos Barsesa, presidente de la institución.

«Nuestra meta es producir alrededor de 5 millones de comprimidos antes de fin de año», agregó destacando que este sistema de producción «le permitirá a Salud Pública ahorrar fondos y sustituir importaciones».

Consultado sobre la red de distribución, respondió «una vez que tengamos las máquinas, esto lleva un proceso de tres a seis meses, las instalamos, comenzamos un proceso en el que cada medicamento tendrá un control interno y otro externo de la calidad, lo cual será entregado al Ministerio de Salud Pública y se le factura siempre a un precio menor a las que circulan en el mercado».

Barsesa anticipó que se hará una adecuación de un ala de la fábrica para que funcione el equipamiento adquirido, que tiene una demora de algunos meses en desembarcar a la planta.

«Iniciamos el proceso de compra de equipamiento que nos permitirá la producción antes de fin de año de estos seis medicamentos, esto sería la primera etapa. En una segunda etapa pensamos aumentar la cantidad y la variedad, llegar a doce o quince medicamentos todos de gran demanda», manifestó.

Fuente: Télam

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