Rocío fue asesinada, la tiraron a un pozo y quisieron cremarla
La Policía de Tucumán investiga este viernes la pista aportada por una de las personas demoradas en la causa por la desaparición de Rocío Milagros Rojas, una nena de cuatro años que fue vista por última vez en Lules. Los investigadores siguieron las indicaciones del testigo que confesó que la pequena está muerta y que su cuerpo fue enterrado en un descampado en La Reducción.
Unos 200 efectivos policiales trabajan este viernes por la tarde en el descampado ubicado en el barrio San Ramón, en La Reducción, el sitio señalado por el testigo que rompió el silencio. El punto de interés más importante es un pozo donde supuestamente intentaron quemar el cuerpo de Rocío para borrar toda prueba de su homicidio, informó La Gaceta de Tucumán.
Hasta el momento hay seis personas del entorno familiar de Rocío que fueron demoradas por ser consideradas sospechosas como autoras o partícipes del crimen.
Fuentes de la investigación detallaron que las personas involucradas en el crimen habrían intentado quemar el cuerpo de Rocío en un pozo pero no pudieron, motivo por el que lo enterraron en otro sitio.
La Policía de Tucumán busca a Rocío Milagros Rojas desde el jueves, pero según fuentes de la investigación un testigo se quebró y dijo dónde está su cuerpo.
Fuentes policiales y judiciales casi dan por hecho que alguien asesinó a Rocío Milagros Rojas, la nena de cuatro años que es buscada en Lules, Tucumán, desde el jueves de esta semana.
Según el periodista Gustavo Rodríguez, una persona del entorno de la nena se «quebró» al dar declarar ante efectivos policiales y dijo haberla matado y que su cuerpo estaría en un descampado del barrio San Ramón, en La Reducción, informó La Gaceta de Tucumán.
El cuerpo de Rocío estaría enterrado en ese descampado, y ahí fueron los efectivos policiales.
La búsqueda de Rocío comenzó a partir de la denuncia de su madrina, María Carolina Graneros, quien estaba a cargo de la nena el jueves a las 12.30, cuando salió de su casa del barrio Chabela de Lules.
Según la explicación de la mujer, ella salió brevemente y dejó a su hija de 18 años a cargo de Rocío y de un bebé de dos meses. En un momento la nena salió sola a la calle y desde entonces no se supo más de ella.
Pero una persona vinculada a la familia de Rocío habría aportado datos sensibles que ya están incorporados a la causa judicial que se abrió a partir de la denuncia de Graneros.
En estos momentos hay un operativo con 200 efectivos de la Policía de Tucumán que buscan a la nena con la ayuda de Wanda, una perra entrenada en la búsqueda de personas perdidas.