Será el próximo jueves 23, en Villa San Juan de Resistencia. Las actividades comenzarán a partir de las 16 y se extenderán hasta la madrugada.
La propuesta comprenderá un paseo de artesanos, festival de música y danza chamamecera, reconocimiento a instituciones y vecinos del barrio y, a partir de las 00, se realizará el tradicional cruce descalzo sobre las brasas y quema del muñeco.
Se contará con servicios de emergencia con ambulancias de la UCCEM (Unidad Central de Coordinación de Emergencias Médicas) de la provincia; unidad hidrante de la División Bomberos de la Policía del Chaco; baños químicos; seguridad perimetral por la Seccional Primera de la Policía del Chaco; seguridad en la cuadra; prevención comunal de delitos por la Policía Comunitaria Municipal; corte de calles por la Dirección de Tránsito Municipal. También habrá una cantina gastronómica y filmación del evento.
Para mayor información, comunicarse a los teléfonos 4474920; celular 3624 691518.
El por qué de cruzar por las brasas
Un año más llega la noche de San Juan. Ya sea por motivo religioso o por la cercanía de ésta noche al solsticio de verano, el paso del 23 al 24 de junio se celebrada en gran parte del mundo. Y se hace, casi siempre, con tradiciones fuertemente ligadas al fuego. Hay quien salta sobre las hogueras y quienes se atreven a caminar con los pies desnudos sobre brasas encendidas. Esta última costumbre viene de San Pedro de Manrique, Soria. Durante la invasión árabe, uno de los naturales de esta localidad hizo la promesa a San Juan: si su hermana no era secuestrada demostraría públicamente su Fe atravesando descalzo brasas encendidas. Su hermana no fue secuestrada y cuando fue a cumplir con lo prometido, logró atravesar el manto de 3m de brasas sin quemarse. Pero ¿cómo es posible que pueda hacer sin quemarse? Os lo contamos a continuación.
La explicación tiene que ver con la termodinámica. Lo más importante es conocer que es la conductividad térmica, o lo que es lo mismo, la capacidad para transmitir el calor de un cuerpo a otro. Dde esta forma algunos materiales tienen más capacidad que otros para transmitir este calor. Las brasas tienen una conductividad térmica baja, lo que significa que necesitan un tiempo “prolongado” para transmitir el calor. Además, el cuerpo humano está compuesto en un 60% por agua, y esta necesita mucho calor para aumentar su temperatura. Así que tenemos por un lado que el cuerpo necesita mucho calor para quemarse y que, además, las brasas transmiten este de forma lenta. Por eso podemos pisar las brasas durante un breve lapso de tiempo sin que el pie se llegue a calentar lo suficiente como para quemarse. Hay que tener en cuenta que se tarda unos 5 segundos en atravesar este recorrido de 3 metros. Es recomendable no correr ni pisar con excesiva fuerza para que no se entierre el pie en las brasas. Como curiosidad, a los 8m aproximadamente la temperatura en el pie habría subido lo suficiente como para producir quemaduras.
FUENTE: DATACHACO