El Centro de Diálisis Fresenius ya tiene dos pacientes fallecidos por COVID 19, en el día de ayer Carlos Carrizo y anteriormente Julián Esquivel. Ahora se suma una paciente contagiada, la joven mujer de Makallé. Los tres tienen como punto en común este centro de diálisis. También se aguarda el resultado del hisopado de un paciente fallecido el día de hoy, Juan Carlos Sosa. Todos estos, sumados a tres profesionales de la Salud que trabajan allí.
El 1 de abril falleció en nuestra capital Julián Esquivel, quien “solo salía para dializarse” habría dicho su hijo a Alerta Urbana en una comunicación radial. El positivo a coronavirus fue postmortem, 24 horas después.
El sábado 4 autoridades del Ministerio de Salud, junto a personal de Fiscalización Sanitaria y la Policía del Chaco ingresaron a Fresenius, (debido a que es un lugar privado) centro de salud cercano al Barrio Golf Club de Resistencia, donde realizaron el hisopado correspondiente a todo el personal de la entidad y pacientes. En esa oportunidad, se les indicó aislamiento social, se realizó un diagnóstico.
El lunes 6 de abril, sin los resultados, los trabajadores volvieron a su ritmo y lugar habitual de trabajo en el centro de diálisis.
Los tres profesionales de la salud infectados
Luego de esa intervención del ministerio chaqueño, se determinó que un médico, enfermera y técnico que prestan sus servicios allí, dieron positivo al COVID-19, restaban aún varios resultados. El Ministerio de Salud del Chaco avisó oportunamente al gobierno de Corrientes.
También ayer se conoció por makalleenlinea.com, la historia de una mujer de 34 años que se encuentra en lista de espera para un transplante de riñón y que se practicaba diálisis y resultó el primer caso positivo de COVID-19 en la localidad de Makallé, a poco más de 40 kilómetros de la capital del Chaco. Así lo confirmó el propio intendente, Marcelo Angione, quién reveló que fue la propia paciente quién informó sobre su situación el último sábado.
Fresenius es un sitio de diálisis de Resistencia, no existe la posibilidad de cerrarlo, debido a que mantiene con vida a pacientes con insuficiencia renal. Por ejemplo, por turno de mañana, se atiende a 45 personas.
¿Qué es Fresenius?
Según Google, Fresenius Medical Care AG es una empresa alemana especializada en la producción de suministros médicos, en especial para diálisis renales. Fresenius SE posee el 36% de las acciones de la empresa. Posee sus oficinas centrales en Bad Homburg Alemania y en Resistencia hay una franquicia.

Treinta mil pacientes con insuficiencia renal en Argentina
Según una nota publicada en Infobae el domingo 12, “En la Argentina hay más de 30.000 personas con insuficiencia renal crónica que deben salir del aislamiento social obligatorio para recibir tratamiento de diálisis tres veces por semana en 470 centros en todo el país. Se trata de una población que ya está en una situación de vulnerabilidad que se agravó aún más con la pandemia de COVID-19.
La pandemia es un problema adicional enorme. Los pacientes dializados son pacientes con enfermedades previas. Todos son inmunodeprimidos en un grado que varía de acuerdo a una serie de factores: edad, la causa de base, la desnutrición, etcétera.
Son pacientes vulnerables, que se van a enfrentar al coronavirus. Para evitar que los pacientes y el personal se contagien hay que poner en marcha una serie de medidas organizadas, sistemáticas y muy estrictas para que no ocurran eventos desagradables. Es decir, infecciones en el núcleo de los centros de diálisis entre pacientes y el personal sanitario, que es altamente calificado y escaso. Hemos puesto en marcha una serie de medidas extraordinarias.
Estos pacientes se ven obligados a romper la cuarentena tres veces por semana, no tienen opción. En otros países se hace hemodiálisis domiciliaria pero para eso es necesario tener instalado en el domicilio de cada paciente no solamente el puesto de diálisis sino un tratamiento del agua.
En países con mayor poder adquisitivo, hay hemodiálisis domiciliaria. Nuestro país no tiene esa realidad; para la inmensa mayoría de los pacientes la solución es ir a su centro de diálisis. Para trasladarse, el paciente no puede viajar en vehículos públicos.
Tiene que ir con barbijo, no puede ingerir nada, ni antes ni durante la diálisis. No debe tocar nada, ni celular, ni diarios, ni revistas, ni las manijas del auto en el que se traslade.
Tiene que disminuir al mínimo la posibilidad de contacto con superficies potencialmente infectantes. Una vez que llega al centro de diálisis se le toma la temperatura, se le pregunta si tuvo algún síntoma y se lo ubica en la sala de espera separado varios metros de los otros pacientes.
El personal que lo asiste está ataviado con barbijo, camisolín impermeable, guantes, antiparras, cofia y botas. Para el personal sanitario la prevención tiene que ser muy estricta para evitar contagios y pérdida de personal.
Todo esto implica mucho más tiempo: se alarga la jornada laboral, se utiliza una enorme cantidad de elementos de protección -tanto personal como desinfectantes-, las superficies deben limpiarse en forma permanente, de manera tal que se complejiza la actividad. Es una comunidad cerrada que tiene huecos por donde se puede filtrar el contagio, porque esos pacientes al terminar su turno se van, se higieniza todo, y entran otros pacientes que también rompieron la cuarentena para venir al centro.
FUENTE: INFOQOM