La artista anunció su matrimonio con el actor y reconoció cuánto esperaba dar este paso desde que se reencontraron después de 20 años.
Hace algunas semanas, Jennifer Lopez reveló que Ben Affleck le propuso casamiento durante un baño de burbujas. La romántica propuesta era más seria de lo que ella misma se imaginaba y, en las últimas horas, los medios estadounidenses deslizaron que los actores dieron “el sí” en Las Vegas. Una información que ella misma confirmó posteriormente a través de un boletín que emite su sitio web oficial.
En primera instancia, varios sitios como Page Six y TMZ mostraron un registro judicial que dejaba al descubierto la unión de las estrellas. Se trató de una licencia de matrimonio en el condado de Clark, Nevada. El documento que se filtró tiene como fecha el sábado 16 de julio y lleva los nombres legales de ambas estrellas: Benjamin Geza Affleck y Jennifer Lynn Lopez.
Luego de que la noticia se viralizara, Jlo terminó con las especulaciones. “Lo hicimos. El amor es hermoso. El amor es amable. Y resulta que el amor es paciente. Veinte años de paciencia”, afirmó en su sitio personal ontheJlo. Además, la protagonista de Estafadoras de Wall Street remarcó que la boda fue exactamente como querían.
Así fue la boda entre Jennifer Lopez y Ben Affleck: los detalles
En la publicación en la que confirmó su casamiento, Jennifer Lopez contó con lujo de detalles cómo fue la previa a la ceremonia. “Anoche volamos a Las Vegas, hicimos fila para obtener una licencia con otras cuatro parejas, todas haciendo el mismo viaje a la capital mundial de las bodas”, reveló.
Y agregó: “Detrás de nosotros, dos hombres se tomaron de la mano y se abrazaron. Frente a nosotros, una joven pareja que hizo el viaje de tres horas desde Victorville en el segundo cumpleaños de su hija. Todos deseando lo mismo: que el mundo nos reconozca como compañeros y declarar nuestro amor a través de antiguo y universal símbolo del matrimonio”.
La intérprete de “Let’s get loud” dijo que todo se llevó adelant en una capilla blanca y pequeña. “Tuvieron la amabilidad de permanecer abiertos unos minutos más y nos permitieron tomar fotografías en un Cadillac descapotable rosa, que evidentemente habia sido usado una vez por el propio Rey. Si queríamos que apareciera el propio Elvis, costaba más y él estaba en la cama”. relató.
Por otra parte, reveló que el vestido que utilizó en la capilla era de una “película antigua”. Fue en ese mismo lugar en el que se dieron los anillos que, asegura, van a usar por el resto de sus vidas.