Un recorrido por la vida de una artista correntina que no le teme a los desafíos. Se fue de Corrientes a los 16 años y es parte del éxito del drama policial creado por Sebastián Ortega. Además se prepara para desfilar en el Nolo Alías con Samba Total.
Gliceria Ibarra nació en Capital hace 34 años. Su amor por la danza lo descubrió desde muy pequeña. Tanto que con apenas 16 años ya era bailarina clásica y empezó a inquietarla el hecho de no ver futuro para su actividad aquí en la provincia. «Acá no iba a poder vivir del ballet», recuerda en diálogo con diarioepoca.com.
Así es que con apoyo de su familia, y con muchos sueños en su maleta, emprendió un viaje a Buenos Aires. «Me fui sola», cuenta orgullosa del camino recorrido, pero reconoce que no fue fácil. «Fui a buscarme una vida allá. Llegué con el ballet clásico, después me tiré más para la comedia musical», dijo.
Ya afianzada en este nuevo rol, Gliceria recuerda que tuvo la oportunidad de hacer varios shows con artistas famosos en el teatro de revista y comedia musical. Fue parte de los elencos de Nito Artaza, Fátima Flores y el Chino Bolpato.
«En la Universidad del Arte, donde estudiaba, le empecé a prestar especial atención a una materia que se llama Maquillaje y Caracterización, y ahí quedé fascinada con este mundo», rememora sobre su nueva pasión que la llevó a ser parte de uno de los éxitos de Netflix actualmente.
Empezó realizando las caracterizaciones para Fátima Flores, pero este fue sólo el inicio de un nuevo mundo para ella. «Me llamaron de todos lados los imitadores y ahí empecé muy fuertemente con este trabajo. Hoy ya hago efectos especiales de maquillaje, más de película y de cine», detalló.
El sueño de llegar a Netflix
«Para mí era un sueño llegar a Netflix, entrar a cumplir mi sueño y encima en El Marginal fue un desafío porque es una serie que ya es un éxito hace tiempo», dijo Gliceria sobre las sensaciones al recibir la propuesta de ser parte de la serie que actualmente es top 2 mundial de habla hispana en esta plataforma. «No pensé que yo desde Corrientes, de ejercer ballet clásico, pasar por la comedia musical, de pronto esté en un éxito tan grande», destacó.
«Terminamos de grabar El Marginal el 23 de julio, en agosto empezamos otra serie también para esta plataforma, que se va estrenar en marzo y se llama El diario de un gigoló. Después de esa tenía la propuesta de hacer Historia de un clan, versión mexicana, pero la rechacé porque se terminaba de grabar en marzo y no iba poder venir a Corrientes a participar del carnaval», contó sobre sus recientes trabajos.
Los nuevos desafíos
Gliceria no quiere quedarse sólo con lo que ya logró. Va por más y hará nuevamente las valijas hacia nuevos desafíos. «Hay que animarse a ir de otro continente. Me está pasando lo mismo que cuando me fui de Corrientes», afirmó. «Actualmente estoy viviendo en Buenos Aires y el 12 de marzo voy a mudarme a Portugal», adelantó. Desde allí planea investigar el mercado y buscar nuevas oportunidades.
«La idea es conseguir algo en Netflix de España. En Argentina tengo trabajo, pero allí hay mucho más mercado, prefiero ir e intentar», contó sobre la necesidad de seguir creciendo y abriéndose camino. «Todo lo que sea territorial, a lo que uno pueda llegar, por más difícil que sea hay que intentarlo», aconseja la artista.
Su otra pasión: el carnaval
Esta correntina que triunfa en el mundo del arte, no se olvida de su otra pasión: el carnaval. Recuerda que tuvo que rechazar una propuesta de trabajo para poder estar en la edición de este año. «El carnaval es lo más importante para mi corazón, es mi necesidad espiritual», aseguró.
El parate por la pandemia genera muchas expectativas. «Estoy ensayando desde diciembre, aprendiendo las coreos. Samba total está mejor organizada que nunca. Creo que va a ser un gran año a pesar de toda la incertidumbre», manifestó.
«Tengo mi traje armado, me lo hizo Chelo Zalazar que era mi mejor amigo y se me fue por COVID-19. Ese fue uno de los motivos por los cuales no lo quise cambiar», manifestó sobre la vestimenta que va a lucir en el Nolo Alías y será un homenaje hacia el diseñador correntino que falleció en noviembre de 2020.
Sobre lo que significa para ella el carnaval, dijo: «Es la conjunción de momentos que uno elige para llegar a la felicidad. Uno invierte su tiempo, nadie te paga por estar, pero uno va y da lo mejor».