Los medicamentos para obesidad son efectivos, pero acceder a ellos es complicado

No existe tratamiento efectivo si no se cambian los hábitos por un plan de alimentación equilibrado y de ejercicio físico regular, con la guía de un profesional de la salud.

En el proceso de pérdida de peso un medicamento recetado, puede ser una opción favorable, siempre teniendo en cuenta que no es una solución única para adelgazar, pero puede ayudar a realizar cambios que son necesarios en el estilo de vida para mejorar la salud.

Actualmente, ya hay personas que están experimentando mejoría en el control de la presión arterial, de la diabetes, menos dolor en las articulaciones y mejor calidad de sueño gracias a los tratamientos contra la obesidad recién descubiertos.

Cómo actúan los medicamentos para bajar de peso:

Estos medicamentos actúan de formas diferentes para lograr una respuesta en el organismo que lleve a la pérdida de grasa corporal. Existen distintos mecanismos:

  • La disminución de la sensación de hambre.
  • La modificación en la absorción intestinal de nutrientes.
  • El aumento en el gasto calórico.

Los fármacos tienen distintas formas de acción y la decisión entre uno u otro deberá ser siempre bajo supervisión médica. Por otro lado, estos medicamentos siempre deben estar acompañados de un plan alimentario balanceado y una buena rutina de ejercicios  para bajar de peso.

Los medicamentos recetados incluyen:

  1. Orlistat. actúa disminuyendo la absorción de los triglicéridos de cadena larga y aumentando de este modo la eficacia de una dieta moderadamente hipocalórica, sin modificar ni la sensación de hambre/saciedad ni el gasto energético.
  2. Fentermina. Es de acción central liberador de norepinefrina, para el tratamiento de la obesidad junto al cambio del estilo de vida. Su uso está restringido para el control de peso a corto plazo (12 semanas).
  3. Lorcaserina. Su mecanismo de acción involucra al hipotálamo. Tiene acción anorexígena y aumenta la saciedad.
  4. Bupropión/naltrexona La asociación de naltrexona y bupropión actúa en el sistema nervioso central a nivel del centro de recompensa ocasionando la reducción de la ingesta con el consecuente descenso de peso.
  5. Liraglutida Su efecto sobre el peso es dosis dependiente y su acción principal es la reducción de la ingesta. Ha mostrado efectos beneficiosos en la reducción de eventos cardiovasculares en pacientes con Diabetes 2.
  6. Semaglutida Es una hormona que bloquea la liberación de glucagón, retarda el vaciamiento gástrico, reduce la ingesta de energía, estimula la saciedad y reduce el hambre y el apetito a través de acciones del sistema nervioso central y periférico
  7. Tirzepatide. Es un antidiabético que ayuda a combatir la obesidad y es capaz de proporcionar pérdidas de peso significativas. El tratamiento de personas con obesidad, pero sin diabetes con el agonista dual de la incretina tirzepatida produjo pérdida de peso en la gran mayoría de los pacientes.

En la Argentina, hay tres medicamentos aprobados para el tratamiento de la obesidad a largo plazo, lo que se adecúa al manejo de la obesidad entendida como una enfermedad crónica. Estos son, orlistat, liraglutida 3 mg y la combinación naltrexona bupropión 32/360 mg.

Además, existen dos fármacos anorexígenos aprobados para uso a corto plazo, el mazindol y la fentermina.

Es importante destacar que estos fármacos tienen efectos secundarios leves, como náuseas, constipación o diarrea. Sin embargo, con el tiempo, pueden reducirse. En raras ocasiones, se pueden presentar efectos secundarios graves. Por esta razón, es importante hablar en profundidad con el médico experto sobre las opciones de tratamiento.

Los nuevos medicamentos para la obesidad son efectivos, pero demasiado caros. El profesor John Cawley dio una presentación sobre la economía de la obesidad en el ObesityWeek 2022– San Diego, EE.UU. y presentó la actualidad como una encrucijada:

  • Muchas personas viven con obesidad y les encantaría superarla. Pero por diversas razones, los médicos tardan en recetar medicamentos para esta enfermedad, los pacientes tardan en exigirlos y las financiadoras de salud explotan la situación para controlarla.
  • La farmacología disponible termina siendo utilizada con moderación, como si fuera un medicamento especializado para una enfermedad muy rara. Debido a que el uso es tan bajo, el precio es alto. Y debido a que el precio es alto, el uso sigue siendo bajo.

Fuente: TN

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