Calificó su situación y la de Emerenciano como «horrible» y dijo que su hijo «fue el responsable» del «hecho diabólico» que investiga el Equipo Fiscal Especial.
La dirigente social Marcela Acuña, detenida desde el 9 de junio e imputada por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, desde que fue alojada en la Comisaría Tercera ha escrito diversas cartas que, en algunos casos, no terminaron llegando al destino deseado. Sin embargo, en las últimas horas se filtraron otros dos escritos en los que vuelve a victimizarse, asegurando que tanto a ella como a su esposo Emerenciano Sena los «persiguen por pobres».
«Solo el que mi hijo Cesar diga la verdad de lo sucedido hará que podamos tener más expectativas de lograr la libertad» , expresó en un escrito fechado el 18 de junio. La presión ejercida hacia su hijo tiene que ver con que César Sena nunca prestó declaración indagatoria.
Nuevamente apuntó contra el fiscal Jorge Cáceres Olivera por responsabilizar a «ambos de un hecho diabólico del cual no tenemos absolutamente nada que ver». «Mi hijo fue el responsable, no nosotros», insistió.
En la carta, Acuña señala que continúa con una huelga de hambre oponiéndose a que su esposo en «estado vulnerable» continúe «encerrado arbitrariamente»: «Es de locos, ambos detenidos por un delito que no cometimos y que socialmente nos han involucrado».
«De a ratos siento tanta impotencia. ¿Cómo en cuestión de semanas fueron por todo? Utilizando como excusa este caso, que siempre se supo que fue pasional y que mi hijo fue el responsable, no nosotros. ¿Será que el ser padres nos señala como criminales? ¿el ser piqueteros? O ¿todo lo que hicimos denodadamente por la gente, la misma gente mucho de los cuales cree las barbaridades que se dicen de nosotros», continuó
Acuña dijo tener «la moral alta» ya que «el tiempo mostrará nuestra inocencia» ya que -expresó- «nos culparon de algo que no hicimos ni haremos nunca». «Me parece que estamos en un laberinto sin salida y esta JUSTICIA INJUSTA lo único que hace es atacar a los pobres. Si, pobres. Porque tenemos la dignidad de decir que nos manejamos con lo que ganamos, con nuestro sueldo , y que todo lo demás es de gestión pública, no nuestro, y eso es lo que hace que seamos más vulnerables», escribió.
César Sena, quien continúa en silencio, fue responsabilizado nuevamente por su madre: «Si mi hijo hizo o cometió delitos, debe pagar y redimirse, pero nosotros no cometimos ningún delito. Es no solo contrario a derecho que hoy estemos encerrados, sino que es totalmente injusto «.
SOBRE EMERENCIANO
En otro escrito, del día 29, Acuña insistió con la domiciliaria y la libertad de Emerenciano. «Jamás pensé vivir tanta injusticia, ni que Emerenciano sea tan relevante para ganar o perder una elección provincial y, por qué no, hasta nacional. Hoy cuando quede demostrado su inocencia, Emerenciano no solo sería revindicado, sino que seguro se abriría otra instancia entre los pobres», planteó.
Fuente: Diario Chaco