Lionel Messi y el resto del plantel de Barcelona regresaron este miércoles a la Ciudad Deportiva Joan Gamper (Sant Joan Despí), para someterse a las pruebas PCR, que exigió La Liga para descartar o confirmar posibles casos de coronavirus (orthocoronavirinae) antes de la vuelta a los entrenamientos y la competición.
Solos en sus autos y casi todos con barbijo, salvo la pulga que no cubrió su cara, los jugadores del elenco culé se volvieron a reunir para retomar la actividad 53 días después de la última práctica del 13 de marzo último.
Por disposición de la dirigencia de La Liga, los futbolistas se sometieron de forma individual a los PCR y un breve reconocimiento médico, que tuvo una duración de 20 minutos, a excepción del francés Ousmane Dembélé, que tiene una lesión de larga duración en los isquiotibiales.