“Actualmente el estado Nacional ha flexibilizado la actividad odontológica para atender urgencias, según lo establece el decreto: ´atención médica y odontológica programada, de carácter preventivo y seguimiento de enfermedades crónicas, con sistema de turno previo´, para lo cual nos vemos obligados a tomar medidas preventivas extremas.
Previo a la atención debemos comunicarnos por teléfono o whatsapp, debiendo contestar el paciente un cuestionario, con el cual podamos descartar ciertos signos y síntomas que indiquen riesgo de enfermedad. Además, debemos contar con barreras físicas para el personal de salud: camisolín, botas, guantes, cofias, barbijos de alta calidad, todos ellos descartables; gafas y pantallas protectoras las cuales deben ser higienizadas entre paciente y paciente, también barreras al mismo paciente, para que evite contaminar, con su ropa de calle el edificio, el cual debe permanecer lo más aséptico posible”.
Infoqom entrevistó a tres odontólogos, el matrimonio compuesto por Agustín Florito, MP 1731, quien se desempeña profesionalmente en forma privada y su esposa, Griselda Arce, MP 1083 como prestadora de obras sociales, ambos de Resistencia.
Fiorito fue describiendo diferentes facetas de una complicada problemática que afecta el sector, indicando que “Nuestro rubro se ve muy castigado, debido a que somos profesionales que se encuentran en la primera línea de riesgo de contagio y así como también el personal que trabaja en las clínicas.”
”.

Menos turnos diarios
Otra medida importante a tener en cuenta, es el distanciamiento de turnos, lo cual es necesario para higienizar con detenimiento los sectores del edificio que se ven afectados por la practica odontológica: sillón, salivadera, pisos, mesadas y paredes cercanas al paciente, así también zonas de tránsito, como sala de espera, barandas, puertas, etc. con productos químicos y técnicas específicas, lo cual reduce significativamente la cantidad diaria de pacientes.
Honorarios dignos cada vez más lejanos
Hasta aquí tenemos varias consideraciones que afectan a la economía, solamente referida a la relación paciente-profesional, la disminución de pacientes, y la necesidad de aumentar las medidas de barreras, debiendo contar con un kit estéril por paciente, el cual es descartable y la protección al personal de la clínica, secretaria, asistente, etc. Lo cual incrementa notablemente el costo operativo por paciente, sin contar un honorario digno para la práctica profesional.
La especulación en los precios de los insumos
“Otro factor importante, es el oportunismo al practicar un aumento impresionante de los valores comerciales de los elementos de bioseguridad y elementos de protección, lo que podríamos ampliar, pero prefiero dejarlo como un factor negativo en todo esto que nos toca vivir; sumado a que los insumos odontológicos (de buena calidad) son en un 90% dolarizados, y dada la situación económica del país pone al profesional en una situación aún más desfavorable» expresa Florito.
Las Obras Sociales: el honorario profesional igual que el precio de una hamburguesa
“Como si todo esto fuera poco, también están de por medio las Obras Sociales, que algunas de ellas -muy pocas- han agregado un código referido a un KIT de bioseguridad, lo cual antes no aparecía. Algunas, haciendo un promedio, reconocen $1300 pesos de honorarios por una práctica de urgencia (dolor, sangrado, inflamaciones, fracturas, etc.) incluido el kit de bioseguridad básico, cuyo costo aproximado es de $1000 pesos, reconociendo solamente una práctica por mes, por paciente. Con lo cual el honorario profesional promedio sería de $300 por practica de urgencia. Cabe destacar que algunos convenios vigentes a la fecha datan del año 2019 siendo el más actualizado enero de 2020, todos previo a la pandemia. O sea que no hay un cambio en la ganancia, entendiendo que el profesional está más expuesto, y con menos ingresos, ya que disminuye drásticamente su actividad”.
“Ahora le haría una pregunta a las obras sociales y a las autoridades del Colegio de Odontólogos: anteriormente, ¿no era necesario un kit de bioseguridad para prevenir contagios de enfermedades como: SIDA, Hepatitis, Herpes, Tuberculosis, Gripe “A” a través de la saliva o sangre? También les preguntaría ¿Consideran razonable un honorario profesional promedio de $300 para una práctica que en algunos casos podría llevar 2 horas, más una siguiente sesión de control? Entendiendo que desde ese honorario se ´debería´ solventar los gastos de la práctica como ser insumos y materiales dentales, y gastos inherentes al mantenimiento de la clínica, impuestos, sueldos, luz, agua, costos de matriculación e inversiones en capacitación”.
Odontólogos de la ciudad Corrientes
Infoqom también consultó a una profesional de la ciudad de Corrientes, Mariela Cangiani, MP 1533, quien describió la situación que sobrellevan allí “En este momento, en el Colegio de Odontólogos no hay nadie, los turnos se hacen online. Entonces en el triaje de bioseguridad te indican que vos tenés ciertas pautas para atender. En el nomenclador de la codificación odontológica, solamente abarca cuatro, urgencias como drenaje, carenchada o dolor, pulpitis y si el paciente se quiere venir a atender con normas de bioseguridad propias.
Compré un desinfectante intrahospitalario por contacto de cinco litros, con un fumigador y entre un paciente y otro fumigo, pongo film al sillón para cada paciente. Al ingresar, el paciente usa un mameluco descartable, cofia, lentes y la turbina, terminada la atención, va a doble proceso de autoclave y de esterilización. Aparte de todos los elementos descartables, sumado al tiempo que perdés en tomar todas las medidas pertinentes”.
La Ley permite ciertas prácticas, pero la Obra Social no lo respeta, para colmo los costos de insumos volaron
“La ley dice que podés atender urgencias, pero la obra social no te lo permite, no te lo factura, porque no hay empleados trabajando y segundo, los insumos se dispararon, por ejemplo antes me vendían una caja de barbijos como si nada, y ahora me venden de a 5 barbijos, y yo siempre usaba un barbijo por persona. Los costos entre una semana y otro varían. Por eso pedimos a Buenos Aires los insumos, porque en Corrientes los precios son inalcanzables. El Colegio de Odontólogos te dice que de los guantes simples tenés que usar dobles, o sea, una caja te dura dos días”.
Una consulta al precio de un agua saborizada
“No existe un monto de una consulta de 104 pesos, cuando un kit de bioseguridad estás gastando cerca de 3000 pesos. En este momento el paciente no quiere pagar todo. Lo que hago es hacer el reglamentario por la obra social, el código de consulta, y me paga una diferencia, y hay pacientes que pagan a sus odontólogos el kit completo. Yo decidí cuidarme, por ellos, por mí y por mi familia”, sostiene Cangiani.

“Hoy la Nación permite un triaje odontológico con maniobras de bioseguridad, para emergencias, por eso se hace un testeo previo antes de la atención, si no estuvo de viaje, si no tuvo dolor de garganta, completar un cuestionario y si justifica la atención y se debe ir del consultorio con un protocolo firmado, porque para ingresar a la ciudad hay que justificar donde se va. Para recetas, tenemos organizado que sean virtuales, por la zona que viven, van con el DNI y retiran, recetas con una orden de prescripción virtual.
Finalmente explicó que “las atenciones de alto riesgo, tienen un permiso que llenan, adjuntado a su ficha, y otro para mostrar a la policía”.
Como si todo esto fuera poco, anoche, los odontólogos correntinos se enteraban que por disposiciones del gobierno, en muchas profesiones y comercios, el único requerimiento que solicitaban para la apertura, era que el cliente o paciente use barbijo, que él mismo debía comprar, y nuevamente, el sector odontológico se sentía vulnerado y sin igualdad de oportunidades.

Fuente: INFOQOM