Piel sensible: cinco consejos para cuidarla

Tener sensación de picazón, hormigueo, tirantez o, incluso, dolor. Todos son síntomas de piel sensible.

Piel sensible se considera a la que reacciona de una forma distinta a una piel normal, es decir, es hiperreactiva. Su manifestación sintomática se da generalmente a través de sensación de picazón, hormigueo, tirantez o, incluso, dolor. A veces, estos síntomas se traducen en signos clínicos leves y transitorios como enrojecimiento de la piel, xerosis, ronchas o descamación, pero en la mayoría de las ocasiones puede no observarse ningún signo de irritación cutánea.

Entre los factores externos que pueden desencadenar y agravar una piel sensible, los principales son la exposición a sustancias irritantes de los cosméticos, razones ambientales como frío, viento, calor extremos o los cambios de estación y también psíquicos, como el estrés.

En los últimos años, se observó un aumento en el número de mujeres que reportan tener este tipo de piel, llegando a que casi el 70% de ellas se haya autodiagnosticado piel sensible. También se comprobó que afecta en mayor medida al género femenino, en los hombres solo se registró en el 40% de los casos y que con la edad suelen disminuir los síntomas.

Para tratar la piel sensible, hay que utilizar productos dermatológicos especialmente creados y testeados para este fin.

5 consejos para mejorar la rutina de piel

  • Limpiar pero con suavidad. El tipo ideal de limpiador facial es aquel que mantiene la humedad natural de la piel, haciendo su trabajo para eliminar la suciedad, el maquillaje y el exceso de grasa, sin resecarla.
  • Hidratar. Además de ayudar a que la piel se sienta más suave y tersa, las cremas hidratantes pueden mejorar la hidratación y ayudar a restaurar la barrera de humedad natural de la piel.
  • Evite los desencadenantes. La piel sensible, es la reacción negativa de la piel a ciertos desencadenantes. La mejor manera de hacer frente a esto es evitarlos por completo.
  • Usar siempre protector solar. Se ha demostrado que el uso regular de protector solar facial ayuda activamente a la piel sensible.
  • Evitar la exfoliación intensa. La exfoliación regular ayuda a limpiar profundamente la piel, eliminando irritantes, impurezas y contaminantes, por lo que es una buena práctica. Además, la exfoliación tiene el beneficio adicional de eliminar las células muertas de la piel y promover la renovación de la piel, dándole una piel de aspecto más saludable. Pero no todos los exfoliantes faciales son iguales. Cuando se busque un producto exfoliante, hay que asegurarse de usar uno que esté diseñado específicamente para pieles sensibles.

Fuente: TN

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