Terminó el periplo de Martín Chaparro, un médico epidemiólogo chaqueño egresado de la UNNE que se encontraba varado en Estados Unidos desde hace casi dos meses por el cierre de fronteras ante el avance del coronavirus. “Ayer (martes 5) nos llamaron a última hora y pudimos regresar a Buenos Aires. Estamos muy contentos de estar de vuelta”, contó Chaparro, quien integró la lista de 156 pasajeros del vuelo de la empresa Copa Airlines que salió en la noche del martes desde Miami. Otra persona oriunda de Chaco, y un total de 5 profesionales de salud regresaron en ese avión.
“Todavía no puedo creer”, agrega emocionado este investigador que anhelaba volver también para aportar al sistema sanitario argentino en el esfuerzo por contener la COVID-19. “Sentimos impotencia por no poder estar en Argentina cumpliendo con nuestro deber, nuestra vocación”, había dicho un día antes, en comunicación telefónica con Radio UNNE 99.7 y reflejado en un material periodístico elaborado por el Área de Comunicación de la UNNE.
Sobre Martín Chaparro

Otra mirada desde el avión en que regresó Martín Chaparro. Foto: UNNE.
Martín Chaparro es médico especializado en epidemiología (matrícula PNº 6609), oriundo de Resistencia, y terminó sus estudios en la Facultad de Medicina de la UNNE en el 2011 y avanzó luego con más formación académica. Comenzó a orientarse hacia la especialidad que eligió y cuatro años después integró la primera camada médicos epidemiólogos en Chaco.
Realizó su residencia en la Dirección de Epidemiología del, y en 2015 viajó a Capital Federal donde realizó una especialización, un Máster en Investigación Clínica y Epidemiológica que cursó en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Su capacitación en esta especialidad la completó luego con prácticas en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard.
Justamente saberse con esta especialidad, generaba en él la angustia de no poder estar en su país para aportar en esta pandemia. “Me especializo en una de las áreas que más médicos necesita en este momento”, dijo a los medios que durante los últimos días reflejaron su caso, y de los más de 3 mil argentinos varados en distintas partes del mundo desde la disposición del aislamiento social, preventivo y obligatorio y el cierre de fronteras del país, entre las distintas medidas que el gobierno nacional tomó para hacer frente a la pandemia.
Ahora, alojado en un hotel como indica el protocolo dispuesto por el Ministerio de Salud de la Nación para las personas repatriadas, Chaparro cumple el aislamiento y espera dispuesto los controles de rutina en estos casos. “Voy a trabajar desde acá”, cuenta ansioso por retomar su labor y ver cómo puede aportar a la inmensa labor que están llevando adelante sus colegas para tratar de contener el avance del virus. “Estoy dispuesto ayudar en lo que se necesite”, dice entusiasmado y comentó que ya está en un grupo que trabaja en una nueva investigación vinculada a la COVID-19.
Casi dos meses varado

El vuelo en que regresó Chaparro contó con estrictos controles de bioseguridad. Foto: UNNE.
Martín fue uno de los 2.500 de argentinos que quedaron varados en Estados Unidos. El pasado 10 de marzo, había viajado a Japón para un curso de perfeccionamiento. Tres días después la OMS decretó la pandemia por coronavirus y luego el gobierno argentino decidió cerrar sus fronteras.
“Cuando me entero que Argentina cierra las fronteras, que el problema empieza a ser global, quise adelantar mi regreso, pero ya no tuve suerte, no pude tomar los últimos vuelos”, recordó con tristeza.
Durante estos casi dos meses, fue una de las voces y los rostros que se unieron para visibilizar su situación. Unidos en la preocupación, angustia, desesperación y hasta indignación, pero principalmente la necesidad y ganas de volver, los argentinos varados en el exterior se sostienen y delinean estrategias para hacerse escuchar.
Martín integró el grupo de compatriotas en ese país, y se lo pudo ver sosteniendo un cartel con la leyenda “QueremosVolverACasa, que decenas de profesionales levantaron ante las cámaras de sus celulares para fotos y videos que compartieron por redes sociales.
“A esta altura todas las personas que estamos acá somos vulnerables, no sólo física sino también mentalmente, la angustia empieza a tener un peso muy importante”, había dicho Chaparro durante la entrevista en la Radio de la UNNE, el pasado lunes, cuando aún esperaba noticias de un posible regreso a la Argentina.
“Que ya hayan transcurrido tantos días sin tener un indicio es angustiante, nos preocupa mucho la extrema angustia que están viviendo todos los argentinos varados. La desesperación es terrible. Estamos en un grupo de whatsapp y los mensajes son de extrema preocupación. Esto es como una bomba de tiempo, si no actuamos rápido”, había alertado también.
Durante la comunicación telefónica, comentó además que lo económico resultaba (y resulta aún para quienes siguen varados en el exterior) un factor decisivo. “Todo lo que sea recurso económico se agotó, con 60 días no hay bolsillo que aguante”, dijo Chaparro y aseguró que no recibieron ayuda alguna.
Pero destacó en ese marco el valor de la solidaridad argentina. “Al principio estaba en un hotel, pero cuando la primera semana vi que no tenía respuesta, fui a un hostel, en un cuartito más chiquito. Pero después un argentino que vive hace varios años acá y escuchó nuestros casos, se solidarizó”, comentó. Así, Martín pudo pasar los últimos días en la casa de este compatriota.
FUENTE: AGENCIA FOCO