Del 1 al 7 de julio vuelve la famosa campaña. Alfajores, chocolates, caramelos y más: cuáles son los más elegidos en los kioscos.
Desde hace más de tres décadas, del 1° al 7 de julio se celebra en Argentina la Semana de la Dulzura, una iniciativa promovida por Asociación de Distribuidores de Galletitas, Golosinas y Afines (ADGYA)para impulsar la venta de golosinas.
Famosa por su slogan «una golosina por un beso», este año los organizadores de la campaña quitaron esta frase de sus promociones para evitar incentivar el acercamiento y seguir previniendo la distancia social, como ya sucedió en 2020.
Sin embargo, se espera que la tradición de regalar golosinas en la primera semana de julio no solo se mantenga sino que se extienda al llamado «Mes de la Dulzura», durante el cual habrá juegos y sorteos en las redes sociales: @semanadeladulzura en Instagram, Semanadeladulzuraok en Facebook y @SemanaDulce en Twitter.
Las golosinas favoritas de los argentinos
Hoy los alfajores y los chocolates y chocolatines representan casi el 45 % de las ventas de este rubro que comercializa alrededor de 3 kilos de productos per cápita al año.
Cada época tiene sus golosinas favoritas, algunas se ponen de moda y desaparecen o las que llegan para quedarse, hitos kiosqueros marcados a fuego en la memoria emotiva de generaciones enteras.
Opciones hay para todos los gustos: nuevas o clásicas como la Rhodesia o los “polémicos” caramelos Media hora, con envase minimalista o con el anzuelo de la “sorpresita” para los más chicos, glotonas como la venerada Vauquita o “livianas” como las barritas de cereal con frutas.
Más allá de los packagings, las marcas y las estrategias de marketing y publicidad, hay algunos tipos de golosinas que los argentinos preferimos sobre otras. Nuestras elecciones configuran el ranking de nuestros antojos kiosqueros tal como lo refleja un informe de Consultores de Investigaciones Económicas Sectoriales (IES).
Cuáles son las golosinas más vendidas en Argentina
Los alfajores se llevan el primer puesto. Dos tapitas de masa, dulce de leche y un baño de chocolate: una fórmula sencilla reversionada en decenas de sabores y formatos. ¿La razón de tan diversificada oferta? Más de 1 de cada cuatro ventas de una golosina es de este producto. Según datos proporcionados por ADGYA, (Asociación de Distribuidores de Golosinas, Galletitas y Afines) se comercializan 6 millones de alfajores por día.
Otro dato: los más populares son los más accesibles. Así lo confirmaun ranking del portal infokioscos.com.ar: el Guaymallén blanco es el más vendido. En el podio lo secundan el Jorgito de chocolate y el Fantoche triple de chocolate. A pesar de que se vende en kioscos, el Cachafaz, siempre presente en los listados por criterio de calidad junto al tradicional Havanna, no figura en el top ten de los más populares.
Chocolates y chocolatines figuran segundos entre las golosinas más vendidas. En este caso la oferta también es variada. Se comercializan desde los “vintage” nacionales como el Biznikke -esa galletita de cobertura nevada que está a punto de cumplir 60 años- hasta los productos de marcas que son hits globales como Cadbury o Milka.
Por su parte los chocolatines, esas delgadas tabletitas de entre 8 y 25 gramos que producen marcas como Arcor o Georgalos tienen un gran componente nostálgico para muchos adultos porque están invariablemente asociadas a la infancia. Un sobreviviente de culto para muchos mayores de 35 es el Jack de Felfort, pionero en el concepto del chocolatín con sorpresita.