Sucedió en la Universidad de Cuyo en Mendoza.
Un grupo de personas irrumpió este lunes por la tarde en el Rectorado de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) y causó destrozos en la muestra de arte expuesta en el lugar en el marco del 8M, que había generado «tristeza e indignación» en la Iglesia Católica.
Según relató el diario Los Andes, varios detractores de la exposición, que se habían reunido en el lugar para realizar una misa, ingresaron al anexo del mencionado edificio universitario al grito de «viva Cristo Rey» y «viva la Virgen» y comenzaron a destrozar las obras.
En las redes sociales se viralizaron imágenes donde se puede ver a varias personas, hombres en su mayoría, rompiendo y pintando las piezas de cerámica y las fotografías que formaban parte de la exhibición.
La muestra titulada «8M Manifiestos Visuales» fue creada por 36 docentes, estudiantes y egresados de la Facultad de Artes y Diseño de la UNcuyo. Sergio Rosas, investigador, docente universitario y curador de la muestra apuntó que en las redes sociales «sacaron de contexto la propuesta inicial», y que los objetivos planteados desde la Universidad fueron «contribuir al establecimiento de una mirada reflexiva desde el arte sobre la sociedad patriarcal» en el marco del Día Internacional de la Mujer.
Algunas de las obras fueron duramente cuestionadas por ciertos sectores que pidieron en las redes sociales que se retiren y la Arquidiócesis de Mendoza difundió un comunicado sumándose a las críticas.
«Ante distintas consultas y expresiones de dolor de numerosas personas de la comunidad universitaria y fieles en general, queremos expresar nuestro dolor y profunda cercanía a quienes se han sentido agredidos y violentados por esta falta de respeto a su fe», remarcó el texto difundido por la Iglesia.
Las obras expuestas van desde fotos de mujeres desnudas, esculturas de vulvas, y hasta unas más jugadas que imitan la estética religiosa, incluso con una crucifixión de un ser con cuerpo de mujer y cara de animal.
Desde la Arquidiócesis de Mendoza expresaron que la muestra «contiene elementos que, desde lo caricaturesco, ejercen una violencia simbólica sobre signos religiosos cristianos» y esto traiciona «el respeto y la plena vigencia de todos los derechos humanos».
«Valoramos el arte como legítimo canal de comunicación de ideas, talentos y sentimientos del artista. Su libertad de expresión nunca se verá afectada si respeta integralmente las convicciones del otro, incluidos sus sentimientos y creencias religiosas», agregaron las autoridades eclesiásticas en un comunicado oficial.