Un estudio publicado en Nature asegura que recibir una recompensa monetaria en el momento adecuado es uno de los motivadores para hacer ejercicio. Participaron 61.293 miembros de gimnasios estadounidenses, 30 científicos destacados de 15 universidades, y más de 50 programas diferentes de motivación.
El equipo de investigación a la cadena de gimnasios 24 Hour Fitness realizó uno de sus primeros megaestudios. Un megaestudio, según Katy Milkman, profesora de la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania y su colega Angela Duckworth, involucraría a miles de participantes, y no a las docenas que se usan comúnmente en la investigación del comportamiento.
24 Hour Fitness les ofreció a los investigadores millones de participantes potenciales en su estudio masivo. Luego invitaron a docenas de otros científicos para que diseñaran intervenciones que, en su opinión, incrementen la disposición de las personas a hacer ejercicio.
También crearon un programa general llamado “Step Up”, al que los miembros del gimnasio podían decidir unirse, y en el que ganarían puntos de recompensa de Amazon por un valor de cerca de 1 dólar una vez que lo hicieran. Más de 61.000 miembros de los gimnasios se unieron a “Step Up” y los científicos luego los dividieron en 53 grupos.
El grupo de control no modificó su vida ni su tiempo en el gimnasio. Se asignó a los demás un paquete básico de ayuda motivacional que incluía consejos para planificar el día y la hora exacta de cada entrenamiento, un recordatorio por mensaje de texto del equipo de investigación y una recompensa minúscula si hacían ejercicio, de un valor de unos 22 centavos de dólar en puntos de recompensa.
A los miembros fuera del grupo de control le asignaron al azar uno de los 52 diferentes programas motivacionales. En uno de ellos obtuvieron puntos de recompensa por un valor de aproximadamente 1,75 dólares cada vez que fueron al gimnasio.
Otros compartieron sus entrenamientos con amigos en las redes sociales, firmaron un juramento “fitness” para ejercitarse de forma constante o accedieron a reflexionar después de cada entrenamiento sobre cómo los había impactado. Cada intervención duró un mes.
La intervención más exitosa resultó ser darles a las personas el equivalente a 9 centavos de dólar en puntos de recompensa si regresaban al gimnasio tras no acudir a un entrenamiento agendado. Ese programa aumentó las visitas al gimnasio un 16%, en comparación con el paquete básico de planificación y recordatorios por mensajes de texto.
Otra estrategia casi igual de efectiva fue simplemente darles a las personas una recompensa mayor, de un valor de 1,75 dólares, cada vez que hacían ejercicio. Eso incrementó el ejercicio cerca de un 14%, en comparación con el paquete básico.