Las uñas acrílicas se ven perfectas, tal como lo dicta la moda actual. Sin embargo despegarlas puede ser riesgoso ¿Cómo tratar las lesiones producidas en el lecho ungueal?
Cada vez es más frecuente ver a mujeres de todas las edades llevar uñas artificiales o extensiones. Al estar esculpidas en acrílico, gelificadas, con polygel o algún elemento como el kapping, dan una sensación de “perfección”, como la que se ve en las revistas de moda y en las celebridades del espectáculo. No es algo inofensivo: su colocación como su uso pueden provocar diferentes problemas.
Estas uñas pueden despegarse por accidente, debidos a malos movimientos, ya que el cuerpo no está acostumbrado a este artificio. Es decir se desprenden de los dedos causando mucho dolor.
Este tipo de lesiones, especialmente traumáticas, puede precisar incluso una intervención de urgencia. “La separación causada por una lesión es común en personas que tienen largas las uñas de los dedos de las manos. La uña puede desprenderse del lecho ungueal, que es la piel debajo de la uña, cuando se golpea o queda trabada en algo”, explica Andrés Politi (M.N. 73.970), dermatólogo y miembro titular de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD).
Qué hacer ante el desprendimiento de una uña artificial
“Si hay algo que está en carne viva, se ve sangre o hay dolor hay que usar agua blanca del Codex, que es una solución de uso externo para desinflamar, desinfectar y cicatrizar la piel”, indica el experto. Advierte que es un producto que precipita por lo que hay que agitarlo y ponerlo en un vaso. “Una parte de agua blanca del Codex y tres de agua” detalla Politi y recomienda dejar el dedo en remojo de dos a tres minutos.
Luego, sugiere utilizar una crema con mupirocina, que es un antibiótico y se utiliza para tratar infecciones en la piel causadas por bacterias. También indica taparlo y si solo es la uña lastimada, aplicar el agua durante dos días, mantener el dedo destapado y usar una crema humectante.
Otros problemas de las uñas de gel o acrílicas
Los acrílicos se aplican sobre la lámina ungueal en forma de gel o polvo diluido y son muy resistentes. Por lo general, se deshidrata primero la lámina ungueal con alcohol isopropílico. Los acrílicos pueden ir mezclados con diferentes componentes para mejorar sus propiedades.
Los componentes de los acrilatos pueden sensibilizar y producir dermatitis de contacto (alergia). En casos de altas concentraciones, el metacrilato de metilo es capaz de llegar a producir síntomas locales como hormigueos e hinchazón de la zona, es por ello, que la concentración permitida está regulada por los organismos competentes.
El uso prolongado puede causar infecciones por bacterias u hongos derivados de la oclusión crónica de la lámina de la uña. También en la zona de apoyo de la lámina en el pulpejo la tracción crónica de la uña puede derivar en despegue parcial, alteración del crecimiento e infecciones de nuevo. La infección que más frecuentemente se produce es por una levadura, cándida albicans, que se asocia a la humedad y a la oclusión.
Fuente: TN