Advierten que modificar la fecha del receso escolar sería letal para el rubro. En el Gobierno resaltan las ayudas económicas ya otorgadas y prometen una nueva ronda del programa Previaje para cuando bajen los casos.
Los casos de coronavirus se estancaron en la zona de 35.000 positivos diarios en las últimas semanas y se extienden por el interior del país. Ante eso, el Gobierno autorizó a las provincias a modificar la fecha de las vacaciones de invierno, de modo de reducir la circulación. Si bien cada jurisdicción tendrá potestad sobre el calendario escolar, el sector turístico ya está en alerta y advierte que un adelantamiento o postergación del receso será un golpe de gracia para los operadores ubicados en los principales destinos invernales del país.
Antes de la pandemia, las vacaciones de invierno generaban el traslado de 5,3 millones de personas entre turistas locales e internacionales. En 2020, la temporada no existió debido a las fuertes restricciones que ocasionó la pandemia. El receso escolar de este año generaba esperanza en el sector turístico, que pretendía recuperar algo del terreno perdido. Por eso, la noticia de un posible (y restrictivo) adelantamiento no fue bien recibida por los referentes del rubro.
“El adelantamiento o la suspensión sería letal para la actividad y para las economías regionales, especialmente para las del sur del país. La situación económica es crítica como nunca antes. Estamos en conversaciones permanentes con el Ministerio de Turismo, trabajando para tener temporada de invierno”, indicó Aldo Elías, presidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT),